| 1 de Junio de 2005 | NUEVA FERRETERIA |
El sector de las fijaciones evoluciona positivamente. Su ritmo de crecimiento depende sobre todo, de los mercados de la construcción y la automoción. Hoy, la apuesta del fabricante está enfocada hacia la especialización, ofreciendo medidas y calidades distintas. Cada vez se exige más y por ello, hay que ir innovando y perfeccionando el producto. Es muy importante además, ofrecer un servicio de absoluta rapidez en la entrega del producto.
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La facturación global se prevé aproximadamente de 550.000 millones de euros, según datos facilitados por Asefi, otorgando puestos de trabajo a unas 4.500 personas y 60 el número de empresas censadas. La mayoría de ellas se localizan en el País Vasco y Cataluña. El ritmo de crecimiento este año se situará posiblemente sobre el 10 % , siendo el sector de automoción el que más está creciendo, aunque también en un porcentaje menor la tornillería industrial.
Uno de los principales problemas es la guerra de precios. En este mercado es muy evidente, ya que todos los fabricantes ofrecen el mismo producto y la única diferenciación es el precio. Este pequeño enfrentamiento entre las empresas de origen nacional disminuye los márgenes de los intermediarios, haciendo perder oportunidades de negocio. El otro problema es la introducción de productos de origen chino, los cuales se ofrecen con menor calidad para la instalación, a un precio también bajo y con plazos de entrega más dilatados dando un servicio al cliente de baja calidad.
La información existente ha ido en creciente aumento debido a la aparición constante de nuevas webs especializadas y de novedades constantes de las principales firmas del sector. Los clientes suelen estar bastante informados de las novedades, no sólo a nivel nacional, sino también a nivel mundial. La labor de los representantes es básica para dar a conocer los productos de cada firma in situ.
Competencia asiática
La aplicación de normativas de la comunidad europea para asegurar la calidad de los productos y el tema de patentes industriales para intentar proteger las novedades son muy importantes. La incipiente entrada en la Comunidad Europea de productos asiáticos y de Europa del este que, aunque con una calidad inferior a la europea, ponen en peligro las ventas, ofreciendo unos precios realmente competitivos. La industria exporta alrededor del 45% de su facturación y tiene un consumo de materia prima de unas 175.000 toneladas. La exportación se dirige en una inmensa mayoría, alrededor del 90% a Europa y concretamente un 80% de la misma a Alemania, Francia, Inglaterra y Portugal.La gran diversidad de productos y la dificultad en seguir las importaciones a través de las estadísticas hace difícil evaluar su verdadero peso, casi todas de origen asiático. El destino de las fijaciones es en un 65% el sector del automóvil, electrodomésticos de la línea blanca y marrón 8,5%, seguido por el de construcciones metálicas en un 8%, electricidad y electrónica 6%, construcción 3,5% y, en un porcentaje menor, se sitúa la industria del mueble, juguetera, hidrosanitaria y valvulería, minería,etc.
Facilidades en la instalación
Los artículos utilizados muchas veces son para uso doméstico, de ahí que los clientes demanden principalmente facilidad en el método de instalación. La sociedad actual dispone de poco tiempo al día y la versatibilidad y polivalencia dan ventajas en cualquier montaje. La evolución del mercado de fijaciones es muy activa; constantemente se están produciendo mejoras y novedades de los productos enfocadas a rentabilizar el tiempo que emplean los instaladores en realizar cualquier instalación tanto eléctrica, de saneamiento, construcción, suministro industrial, ferretería, etc.
La necesidad de realizar inversiones en maquinaria para mejorar el producto y hacerlo más competitivo.
es cada vez más notoria.La calidad con la consiguiente incorporación de la nueva tecnología, manteniendo como principio general I+D resulta un objetivo fundamental. El canal de distribución de los artículos se lleva a cabo sobre todo a través de las ferreterías y suministros industriales, mientras que en menor medida se encargan los suministros de construcción.
La norma europea que exige el cumplimiento de requisitos técnicos a los herrajes instalados en puertas contraincendios y salidas de emergencia obligará a partir del mes de octubre de este año no sólo a los dispositivos antipánico, sino a toda la gama de cierrapuertas, por lo que los fabricantes deberán adaptarse. Muchos ya se han adelantado, apostando por la calidad y jugando una baza que definen fundamental para asegurar y mantener un crecimiento que se encuentra en torno al 5%, estrechamente dependiente de la evolución de la construcción.
La innovación tanto técnica como estética se define como una de las apuestas principales para crecer y hacer frente a la competencia exterior de unos productos más económicos pero de menor calidad, una competencia que aún no preocupa en exceso a los fabricantes españoles.
A partir de octubre de 2004 la normativa europea de cierrapuertas entrará en vigor, obligando a todos los productos del sector. Se trata en realidad de una disposición ya existente que hasta ahora sólo obligaba a cumplir una serie de requisitos técnicos referentes a los herrajes instalados en puertas contraincendios y salidas de emergencia a las barras antipático. Los cierrapuertas deberán obtener también el marcado CE que certifique el cumplimiento de la normativa cuando se instalen en este tipo de puertas.
Los fabricantes lo aceptan con optimismo y afirman que las exigencias por parte de la administración pueden contribuir al crecimiento de la confianza y del volumen de mercado de cierrapuertas. Hasta ahora el cumplimiento voluntario de la norma constituía una criba de productos y acatarla de esta forma suponía una ventaja importante a la hora de evaluar la calidad de los fabricantes. La baza que se les presenta ahora para seguir demostrando su calidad por delante de los demás es su adelanto a la entrada en vigor oficial, ya que la norma pronto será obligatoria para todos y su cumplimiento no constituirá una ventaja competitiva. Las claves serán entonces la apuesta continua por la calidad, pero también por la innovación. |