El mercado de buzones se mueve al alza y espera para lo que queda de año y para 2005 un momento álgido de terminación de viviendas, que se traducirá en incrementos del 10 al 20%. La buena marcha de la construcción y la aparición de un nuevo producto, el buzón agrupado, son las causas fundamentales. La normativa europea de 2003, de cumplimiento voluntario, puede convertirse en un factor clave en la decisión de compra, junto con el diseño y el precio.
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Las tendencias apuntan al desarrollo innovador del diseño, la utilización de nuevos materiales y la fabricación de un buzón de calidad, que garantice la seguridad y una capacidad adecuada a las necesidades del consumidor.
El importante aumento experimentado por el mercado de buzones se debe fundamentalmente a dos causas. Por un lado, la gran cantidad de viviendas iniciadas en los años anteriores, por otro, el tirón que está experimentando un nuevo producto, los buzones exteriores agrupados o concentrados pluridomiciliarios, cuyo uso está siendo sugerido por Correos para las urbanizaciones y polígonos industriales, ya que facilitan el reparto y posibilitan que se realice en un solo punto.
El nuevo producto y la buena marcha de la construcción han posibilitado un crecimiento importante del mercado en los últimos años, que se espera continúe en lo que queda de 2004 y en 2005, momento que coincidirá con el apogeo de viviendas terminadas, al darse en 2003 el de las iniciadas. El sector de buzones va a la cola de la construcción, pues este producto se requiere al final del proceso, recibiendo el último tanto las alzas como las crisis de la construcción. Sin embargo, el crecimiento en 2004 no se espera mucho mayor si lo comparamos con el de 2003, un año enmarcado en la bonanza que acompaña desde hace varios, al coincidir con otra punta de viviendas iniciadas en el año 2000. Aun así, para lo que queda de año las previsiones son de un nuevo momento álgido y un número importante de ventas.
Las cifras de crecimiento de los fabricantes de buzones se sitúan en una horquilla de un 10 a un 20%. La mitad del mercado depende directamente de la construcción, por lo que el crecimiento del sector suele ser paralelo al de los buzones; la otra mitad, de la reposición, directamente dependiente de la marcha económica del país. Los fabricantes distribuyen sus productos a tres canales de venta, ferreterías, grandes superficies y centros especializados, desde donde se venden al consumidor final, ya sea individual o comunidades de vecinos, principalmente para instalar en viviendas recién terminadas, un mercado en apogeo, como hemos señalado. Sin embargo, aunque las perspectivas son optimistas, los fabricantes no se libran de la incertidumbre ante la posible desaceleración de la construcción que haría descender enormemente la demanda de buzones, un descenso que no podría compensar el campo de la reposición, ya que en este campo los clientes son más reticentes y sólo consumen ante necesidades extremas.
Un problema reciente al que se enfrenta este mercado es el aumento de la concurrencia de fabricantes, especialmente la producción china que han empezado a comercializar algunas empresas españolas. Se trata de un producto más económico y de menos calidad, de plástico muchas veces, que afecta al sector del buzón exterior individual, pero no al de las comunidades de vecinos. La consecuencia de esta incursión china es una disminución de las ventas de la fabricación nacional en el buzón exterior individual. Para otros fabricantes esta incursión no supone un problema importante, considerando que la verdadera dificultad se halla en la adaptación a las tendencias y la demanda de la sociedad.
Los fabricantes reconocen la incidencia de la publicación de la normativa europea en 2003. Su cumplimiento es voluntario y puede constituir una ventaja competitiva considerable, al ser reconocido el anticorrosivo, la mayor resistencia o la seguridad antivandalismo de un buzón. Algunos fabricantes muestran confianza y optimismo ante la normativa, considerando que, aunque se necesita tiempo para comunicar al cliente las ventajas de su cumplimiento, será finalmente una característica valorada por el mismo, además de la estética y el precio. La ilusión no es tal en el caso de otros fabricantes, que no le dan importancia y la consideran una "simple recomendación", haciendo hincapié en la importancia del cumplimiento de la ley postal española en vigor, que impone una medida mínima de buzones. Estos escépticos afirman que ponerse de acuerdo a nivel europeo es mucho más difícil, que lo importante es cumplir la normativa nacional y fabricar un producto estético y de calidad.
Y es que las características más valoradas al comprar un buzón son la estética y el precio, factores en los que se centran los procesos innovadores. El material es lo principal que se tiene en cuenta a la hora de la renovación, por lo que el desarrollo innovador del diseño y de la calidad con nuevos materiales (muchas veces combinados de aluminio y acero inoxidable, por ejemplo) son las tendencias principales del sector. Diseño y calidad es lo más valorado por el consumidor final; el precio pesará más si el demandante es un constructor en busca de un producto económico. Quizá con el tiempo el cumplimiento de la normativa influya también en la decisión de compra, al certificar mayor resistencia y seguridad antivandalismo en un buzón. No se da tanta importancia a la innovación tecnológica, ya que el buzón electrónico no tuvo demasiada incidencia en el mercado nacional.
Los fabricantes coinciden en que la revolución se halla en la aparición de buzones agrupados, que suponen gran comodidad para el cartero y ofrecen un importante segmento de mercado para el sector, unos buzones que nada tienen que temer a la fabricación china. Estos agrupados pueden ser de interior y de exterior, aunque se prefieren los primeros. Las urbanizaciones frecuentemente los colocan interiores y hacen casetas para los mismos, pero los fabricantes afirman que muchas veces es más barato ponerlos exteriores dotados de envolventes especiales, anticorrosivos, etc.
En los últimos años lo que se demanda es un buzón que cumpla los requisitos de seguridad y de capacidad para que quepan revistas recibidas a domicilio. Ante la posibilidad de que estas revistas se doblen o arruguen, se demandan buzones de mayor capacidad.
A pesar de todo las expectativas a corto plazo son buenas, esperándose una estabilidad durante dos o tres años más, ante la existencia de una gran cantidad de viviendas iniciadas y la buena marcha económica. Sin embargo, a pesar de las perspectivas positivas, los fabricantes no se libran de la incertidumbre ante el riesgo de que estalle la llamada burbuja inmobiliaria de la que hablan los expertos. |