| 3 de Septiembre de 2004 | NUEVA FERRETERIA |
El pasado 2003 fue un año difícil para el mercado de abrasivos en España. Las dificultades proliferaron en un sector aún joven que se enfrenta al desconocimiento del producto por parte del cliente y a una limitada valoración de su calidad.
Por ello, la fuerte competencia de fabricantes de otros países, basada sobre todo en el precio, le ha puesto las cosas difíciles, aún más cuando éste se ha convertido en un factor decisivo para la demanda.
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Para hacer frente a estos problemas, fabricantes y distribuidores están apostando por la agrupación. El sector de abrasivos depende en gran medida de la evolución industrial de la mecánica y construcción y se ve obligado a esforzarse en todos los campos para compensar los posibles efectos negativos de esta dependencia.
Nuevos productos, como abrasivos ecológicos que no dañen la salud, nuevos usos, mayor rendimiento y calidad, mejor información y apuesta por la distribución y el asesoramiento técnico son algunas de las bazas con las que cuenta el mercado de abrasivos si desea mantener un crecimiento que ha variado en un abanico muy amplio del 2,5% al 15% y, sobre todo, si desea hacer frente a otro importante problema, la caída de la demanda.
Los fabricantes se quejan de una disminución paulatina de la demanda debido a la recesión de la construcción naval en 2003 y a la mejora en los procesos productivos en los que históricamente se han empleado los abrasivos, como en operaciones de desbaste o de acabado, que se ha traducido en una menor necesidad de estos productos. Es por ello que muchos fabricantes hablan de 2003 como un año difícil en el que se han visto obligados a salir adelante con mejoras como un cambio de línea en sus productos.
A nivel ferretero, se respira un ambiente más optimista y se destaca la evolución positiva, tanto del último ejercicio, como del presente en curso, motivada por un incremento de consumo a nivel de bricolaje y el desarrollo de aplicaciones en nuevos materiales. Las cifras de crecimiento anual aproximado ilustran esta diferencia entre los dos niveles: entre 2,5 % y 3% se sitúa el crecimiento a nivel industrial, mientras el combinado de suministro industrial y ferretero lo cifra entre un 6% y 8%, aunque en casos excepcionales ha alcanzado el 15%.
Las expectativas de crecimiento para este año esperan cumplirse tras un período de dudas generadas por el contexto nacional, principalmente por el cambio de gobierno y el efecto del atentado terrorista de Madrid. A nivel internacional, se habla de recesión mundial y de crisis industrial que afecta al mercado de abrasivos con una disminución de la exportación al continente europeo y un estancamiento de los mercados americano y asiático.
Una de las principales incidencias en el sector de abrasivos es la tendencia progresiva a la concentración, tanto de fabricantes como distribuidores, con el objetivo de ofrecer a sus clientes gamas más amplias, mejor servicio y calidad, así como hacer frente a dificultades, como la influencia decisiva del precio en la decisión de compra, que se ha convertido en un factor crucial. Los precios, que han sufrido durante el pasado año incrementos acordes con la inflación, se han convertido en un problema ante la demanda creciente de precios muy bajos y el alejamiento de los clientes de los productos caros.
Los abrasivos más demandados varían en función del sector al que van dirigidos. Para el industrial, las muelas de tronzado de diámetro superior a 300 mm son el producto estrella, mientras los discos abrasivos y diamantados son los más requeridos tanto para ferretería como suministro industrial. Discos de tronzar finos, multiláminas, de láminas lijadoras y de limpieza son otros artículos importantes en el mercado de abrasivos, así como los derivados de fibra abrasiva y fibra estructural. Entre los sectores más demandantes destacan aquellos que trabajan con acero inoxidable, madera y forja. |