La Prevención de Riesgos Laborales se ha convertido en una prioridad. Pero a pesar de ello, todavía existe una laguna informativa y formativa que, en ocasiones, se palia con iniciativas paralelas a la de la Administración, y que logra reunir en un foro de debate a grandes especialistas. Así, las Jornadas Técnicas, organizadas por Riesgo Laboral y celebradas en Zaragoza bajo el lema “Equipamiento de Alta Protección”, han dejado una puerta abierta a nuevos debates.
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Hablar de Prevención de Riesgos Laborales parece ser todavía un tema de historia reciente, sobre todo cuando su contenido se especializa y se centra en el Equipamiento de Alta Protección.
Hay que remontarse, sin embargo, al año 1975 cuando una entidad, Fremap, inició su actividad, llevando a cabo programas de formación e información en áreas de seguridad, tanto en España como en países de Latinoamérica.
Ante esta nueva sociedad más exigente, distintos estamentos de nuestro país, están tomando cartas sobre el asunto. Así, Carlos Heras del Instituto de Salud y Seguridad Laboral en Aragón, ISSLA, subrayó que diagnosticar el estado de salud de un tema tan importante como el tratado no es fácil en ninguna parte. “Me decanto por el pesimismo, porque las expectativas de hace 10 años no se han cumplido. La prevención no está llevando el desarrollo que esperábamos”. De hecho, Carlos Heras fue más concreto hablando de cifras en Aragón, “el número de accidentes notificados con baja en jornada de trabajo ascendió en 2005 a 21.756 leves, 198 graves y 35 mortales”.
Estas cifras superan a la media de la Unión Europea y se consideran inaceptables. “En Aragón, en las últimas décadas, se ha producido una premisa negativa, a mayor productividad mayor número de accidentes”.
La puesta en marcha, en esta Comunidad Autónoma, del Plan Director de Prevención de Riesgos Laborales en 1997 tenía como objetivo promover su difusión, formación e información. Así, abarcaba varios contenidos, Programas de Detección y seguimiento, así como la Mejora y la Promoción de P.R.I. “Estos Programas tratan de dar a conocer en qué empresas falla la prevención para trabajar sobre ellas. El Programa Aragón tiene como finalidad detectar aquellas empresas con excesivos accidentes; el Programa Sobreesfuerzos concreta que existen demasiados accidentes por sobreesfuerzos; y el Programa microempresas se centra en empresas con menos de seis trabajadores con uno ó dos accidentes. Desde 1999, las empresas afectadas se han visto reducidas entre un 25 y un 30%”.
Carlos Heras apuntó, además, que el Consejo Aragonés de Seguridad y Salud Laboral, sigue el pulso a la Prevención y de su sensibilidad han nacido cuatro grupos de trabajo, Construcción (caídas de altura, andamios perimetrales…); formación; vigilancia de la salud (tema pendiente ya que no existe); y Amianto (deficiencias). Esta Comunidad Autónoma también desarrolla anualmente varios convenios destacando el de Construcción, el cual abarca todo un amplio abanico de problemas; y analiza accidentes “in itinere” junto a la Universidad de Zaragoza para ser capaces de proponer temas que fomenten la prevención laboral.
También existen otros condicionantes que deben tenerse en cuenta en la prevención de riesgos laborales. “Existen una serie de factores que intervienen en la prevención. Por una parte, se encuentra la estructura empresarial (trabajadores que no son de la propia empresa). Además, hay que observar las características de los trabajadores (los inmigrantes padecen 72 puntos de incidencia en accidentes, frente a los españoles, cifra que se sitúa en 30 puntos). Habría que reescribir la Legislación”.
Pedro Pérez, miembro de Fremap, haciendo especial hincapié en la Prevención de Riesgos Laborales, señaló que, ya en 2005, Fremap aumentó sus recursos y, hoy, habla de Equipamiento de Alta Protección. En este sentido, llevó a cabo una retrospectiva sobre la normativa de los EPI’s. “La normativa tiene sus orígenes en 1989, influida por la de la Unión Europea, un Acta Unica Europea que nace en julio de 1987 y que dos años después llega a España modificada. Asimismo, apuntó que “actualmente, existe un número importante de normativas para los EPI’s y en torno a estos. Pero es muy importante tener en cuenta que los EPI’s son la medida última de la Prevención de los Riesgos Laborales”.
Juan Rodrigo, coordinador para Aragón de AEPSAL, Asociación de Especialistas en Prevención y Salud Laboral, se centró en la Legislación sobre la Prevención de Riesgos Laborales y apuntó que “nos encaminamos hacia la dirección adecuada. Desde 1996 se ha ido adaptando como una política de prevención; sin embargo, las esperanzas generadas por la normativa no se han cumplido. La temporalidad en el trabajo, el paro y la siniestralidad laboral son tres puntos que encabezamos en el seno de la Unión Europea. En España, donde se produce el 20% de los accidentes de la UE, mueren cada día cuatro personas en sus puestos de trabajo y 40 sufren accidentes graves. Además, el 20% de los accidentes con baja se producen en menores de 20 años. Ello es debido a que no se cumplen las exigencias de la normativa. Además, actualmente, existe una mayor contratación por empresas laborables. Por ello, la calidad y la formación son claves”.
Hoy, un 10% de las empresas no tienen cultura preventiva. “La experiencia no elimina los riesgos pero permite estar más prevenido. En las principales causas de los accidentes que se producen influye la rotación de empleo, la falta de información, el tipo de empresa, el puesto que se ocupa, el factor psicosocial…”.
La subcontratación está cada vez más generalizada. “En las pymes se produce el mayor grado de siniestralidad y las que cuentan con plantillas de más de 100 empleados sufren más accidentes. La formación sigue siendo una asignatura pendiente”. |