| Un herraje de calidad garantiza su diseño y su duración |
29 de Septiembre de 2006 | NUEVA FERRETERIA |
Los fabricantes de herrajes españoles mediante ARVEFER y ASFHER, asociaciones que representan a este sector, están denunciando la llegada a nuestro país de productos asiáticos sin ningún control de calidad. Como solución a este problema, los fabricantes españoles apuestan por la renovación de gamas y el lanzamiento de artículos novedosos. |
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La producción de herrajes y manillas está íntimamente relacionada con la construcción, por lo que se prevé un cierto estancamiento. Actualmente incide que las obras nuevas no están invirtiendo en productos de calidad sino de bajo coste. Por este motivo, el mercado está viviendo una situación de constante competencia de precios, con importantes consecuencias para los fabricantes españoles. Este sector, en los últimos años, ha sufrido la entrada de productos procedentes del mercado asiático. Son muchas las empresas que se encuentran con copias de sus productos. Ante esta situación, las empresas nacionales han ido tomando varias medidas para adaptarse, como reducir la plantilla (automatizando los procesos productivos para obtener una mayor producción) y centrándose en la especialización (para obtener un producto de mejor calidad).
La entrada de productos asiáticos, en principio, tan solo beneficia al cliente. La búsqueda de un precio más barato en las familias españolas se debe a la disminución del poder adquisitivo que se está sufriendo en España, pero en realidad la mayoría de las veces el cliente desconoce que obtiene un producto que carece de la calidad correspondiente. El consumidor, los distribuidores y los propios fabricantes de España son víctimas directas de un fraude que aprovecha las lagunas legales para enriquecerse. Sin embargo, el segmento de la reposición muestra un pequeño incremento, debido a que los productos procedentes de Asia son de ínfima calidad. Además, estos productos a veces se venden como si fueran nacionales, para otorgarles la calidad de la que carecen. Para que no se produzca este tipo de fraude se recurre a un determinado etiquetaje. Sólo existe una identificación, “Made in Spain”, con la que se reconocen los productos españoles, invalidando las imitaciones. Además, los herrajes españoles cumplen perfectamente la normativa de salud y seguridad, como así lo avalan los Institutos Tecnológicos correspondientes, proporcionando una garantía de calidad y comprometiéndose a dar respuesta ante los productos que no se encuentren en óptimas condiciones. Supuestamente en los productos de gama alta no incide la producción procedente de Asia, pero esta situación es cuestión de tiempo, ya que China va incrementando de forma paulatina la calidad de sus productos. La mejor opción para hacer frente a esta situación es a través de la innovación. Actualmente, apuestan por mejorar la electrónica de los artículos. Los fabricantes, con la intención de posicionarse en el mercado, están creando constantemente nuevos productos y diseños. Los materiales más demandados son los acabados en PVD para la gama alta y el Inox que le aporta un toque más estético. Pomos y tiradores para muebles de cocina (elaborados con zamac) son los productos con mayor proyección. En cuanto a la especialización de manillas, el acero o el latón pulido son los materiales estrella. La demanda de herrajes se concentra básicamente en las ferreterías tradicionales. Como segundo canal de venta se encuentran las grandes superficies, aunque éstas tienen el inconveniente de estar sujetas a grandes ofertas de productos importados de Asia, ya que buscan ofrecer al cliente el precio más bajo posible. La rapidez en el servicio, la mejora en los plazos de entrega, que se van reduciendo paulatinamente, y el control de stocks son algunos de los servicios más valorados por los clientes. Multiplicar la información en los puntos de venta es uno de los proyectos en los que se está trabajando para mejorar y aumentar la demanda. El futuro de algunos fabricantes españoles es convertirse en distribuidores de los productos procedentes de China. De esta manera, su función se limitaría al etiquetado y distribución del producto. Otra opción que se baraja es la de trasladar la producción a China, donde el precio de mano de obra es más barato. Parece que hay cada vez más facilidades para que se comercialicen productos asiáticos en nuestro país. Por ello, el sector exige un mayor control de la Administración y concienciación de los clientes. Ante esta situación, queda claro que sí merece la pena adquirir un producto de calidad que nos garantice su diseño y su duración. |
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