| 12 de Noviembre de 2004 | NUEVA FERRETERIA |
Ferroforma 2004 ha concluido, por lo que comienza el período de recopilación del trabajo realizado en feria, y su seguimiento. También comienza para todos los implicados el momento de reflexión sobre los resultados. Y esa reflexión es un conjunto de más de 25.000 sensaciones, una por cada asistente al certamen, ya sea visitante, miembro de alguna empresa expositora, prensa o trabajador de Bilbao Exhibition Centre.
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Nosotros, como integrantes de la prensa profesional tenemos nuestras conclusiones particulares y las recogidas entre todos los profesionales consultados. Así, siendo muy difícil resumir, queremos reflejar la tendencia a calificar el éxito del evento por el “bulto”.
Parece temerario fijarse y fiarse tanto en el número de visitantes y de expositores. Deberíamos centrarnos más en la cualificación de las visitas y en la calidad de lo expuesto, siempre teniendo en cuenta que todos los resultados obtenidos en feria no son fácilmente cuantificables. Tardaremos en saber, y en muchos casos no lo lograremos, cuántas de las próximas gestiones se han generado en Ferroforma.
Es relativamente fácil llenar una feria, de visitantes y de expositores. Basta con abrir las puertas y convertir el evento en una feria para todos los públicos. Basta con empezar a llenar pequeños stands con exportadores orientales. Pero, ¿realmente es eso lo que queremos?.
Seguramente no. Una buena visita a un stand sustituye al revoloteo de curiosos que tienen al fabricante sumido en el nerviosismo. Hay que tender a la calidad de los actores de la feria. Y en ese sentido, los organizadores de Ferroforma se han preocupado por lograr que acudan profesionales con poder de decisión de compra.
Por otra parte, sí instamos a los responsables de la feria a que tengan cuidado con no cometer el error de otros gigantes, como Colonia, a la hora de llenar los pabellones con pequeñas colmenas de empresitas chinas, de India o de Taiwan, que dan una imagen pésima, no tienen capacidad de comunicación, no se sabe lo que venden, vienen a dar el pelotazo y están, como no podía ser de otra manera, aislados en “guetos” . Esto, como comentaba un fabricante español, es lo que “acaba matando una feria”.
Estos pequeños exportadores han llegado a utilizar fotos de producto de un grupo como Snap-On para colgarlo en su stand con el bonito eslogan de “Ferretería China”; han obligado a alguna firma puntera a contratar vigilancia privada para evitar que tomen fotografías; se han echado literalmente la siesta en sus apartados reductos; han vendido “in situ” horrorosas muestras de grifería o herrajes” para no tener que cargar de vuelta con ellas...
La Feria de Colonia lo ha ido consintiendo y al final todo ha caído por su peso. El próximo año lo que se celebra en la ciudad en la que tenía lugar anualmente la principal feria de ferretería de Europa, es “Asia-Pacific Sourcing”, definida como la “nueva plataforma para productos asiáticos en torno a la casa, el jardín y el tiempo libre”.
Sin querer ser drásticos, nos preguntamos, ¿qué aportan estos proveedores orientales?, ¿realmente una gran feria necesita justificar su éxito en la cantidad de expositores?.
Si nos tranquilizamos todos, y dejamos de “ir al peso”, contestaremos que no aportan nada y que lo que necesita Ferroforma es seguir con la voluntad y el trabajo que han demostrado para lograr que los fabricantes punteros que no han expuesto retomen su confianza en la que es, sin duda, la mejor feria española de ferretería.
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