| 27 de Abril de 2007 | NUEVA FERRETERIA |
Ferroforma ha celebrado su edición de 2007 entre los días 7 y10 de marzo en las instalaciones de Bilbao Exhibition Centre.
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Según un escrito del departamento de Comunicación, ésta ha sido la edición más internacional de su historia. Y estamos de acuerdo, especialmente si tenemos en cuenta que en cada pabellón, aproximadamente el 20 por ciento de los expositores eran firmas asiáticas, sin representación en el mercado español.
En cuanto a visitantes, sus responsables informan de la asistencia de 24.080. El Diario Vasco, con datos de la feria, hacía referencia en su edición del día 11 de marzo, a la visita de 24.500. En cualquier caso, teniendo en cuenta que en la página web de Ferroforma se afirmaba que en la edición de 2.004 habían entrado más de 24.000 visitantes, estamos hablando de estabilidad, o estancamiento.
Lo que pasa con Ferroforma (“FerroChina” la están llamando algunos), entre otras cosas, es que tiene el listón muy alto. En cuanto llegamos el primer día, estamos todos analizando el índice de visitantes, la anchura de los pasillos y las ausencias de firmas históricas. Y, sin embargo, para muchas empresas expositoras, especialmente los “monstruos” de cada sector presente, es un foro inigualable.
Todo esto lo entendemos, ya que forma parte del juego de la información y de la desinformación. Lo que no hemos entendido ha sido la falta de transparencia en algunos casos.
José Luis Sáiz anunció semanas antes de la celebración de la feria que dejaba de ser Director, para desarrollar su actividad profesional en una importante empresa fabricante vasca. Según un secreto a voces, Ángel Pereda, actual director de la BIENMH, va a compaginar ese cargo con el de director de Ferroforma, feria en la que ya ocupó ese puesto en los felices años noventa.
Todo el mundo lo sabe ya, y sin embargo, ni se dijo oficialmente en feria, ni en ruedas o comidas de prensa, ni en los actos de empresas, ni antes del certamen, ni después.
José Luis Sáiz no se merece tanto hermetismo. Aunque haya elegido salir de BEC voluntariamente, se ha dejado la piel en su tarea, con elegancia y profesionalidad hasta el final. Y, o mucho nos equivocamos, o la tarea está difícil, porque ya no estamos en la década de los noventa. BEC tiene un equipo de maravillosas personas, que tendrán que seguir luchando con profesionalidad, y con los factores externos.
Hay quién opina que lo mejor que les ha pasado a los responsables de Ferroforma es que se haya acabado esta edición. Ha sido mucha la presión, para la próxima quedan casi dos años, y el tiempo casi todo lo cura. |