Líneas minimizadas y perfectas se dibujan en los elegantes electrodomésticos de
la marca Smeg, que se distinguen, a simple vista, por su estilo inconfundible, desarrollado por los principales arquitectos y diseñadores industriales del mundo. Hace 16 años que esta empresa se instaló en nuestro país, comercializando el producto fabricado en la “casa madre”, Italia, donde dispone de tres factorías, dedicadas a la libre instalación (lavavajillas y lavadoras), a la cocción y aparatos especiales, y a la producción de campanas y fregaderos.
Con sede central en Italia, concretamente en Guastalla, Smeg está presente, desde hace más de 50 años, en todo el mundo y, desde 1988, en Europa, con filiales en casi todo el Viejo Continente, como Francia, Portugal, Inglaterra, Holanda, Bélgica, Suecia y España.
Con el mueblista de cocina
Durante los años en los que Smeg ha estado trabajando en España, poco ha variado su política comercial. El cliente más importante para la compañía continúa siendo el mueblista de cocina, “ya que fabricamos un producto muy adecuado para él. De todas formas, estamos abriendo nuestras puertas a nuevos clientes, sin que la calidad de nuestros electrodomésticos se vea resentida”. Y es que, para la organización, la cocina es el corazón del hogar. Por ello, trabaja, codo con codo, con los especialistas en el equipamiento de este espacio, así como con las tiendas mixtas, que comercializan libre instalación y mueble de cocina.
Actualmente, gran parte de las plataformas nacionales de distribución de electrodomésticos ha entrado en el segmento del mueble de cocina, con enseñas y estrategias de mercado especialmente pensadas para este negocio. Era una situación previsible, según los directivos de Smeg, que han visto como los catálogos de encastre de algunas de las principales marcas de electrodomésticos pasaban de tener 10 páginas a ser casi libros en toda regla. “Hasta ahora”, comentan, “estábamos muy tranquilos en este segmento, que, al ser muy especializado, lo trabajaban pocas firmas. Pero los gurús del mercado vaticinaron que el ámbito en el que se podía crecer ahora era en el de encastre, y en el de la cocina en general, y es natural que los grupos de compra se hayan aventurado en él, porque éste es un segmento en el que el margen, hasta ahora, era bastante importante”. De todas formas, el hecho de que las grandes enseñas entren en este nuevo campo de juego no va a alterar el espíritu de negocio de Smeg: “no vamos a distorsionar nuestra política de venta por el hecho de que la distribución se haga a través de un grupo”. Además, la compañía quiere continuar conservando el porcentaje que ha mantenido desde siempre, en el campo de la venta de electrodomésticos: el 80% para encastre y el 20% para out standing.
Por lo que respecta a la política de precios, “procuraremos mantenerla, a través del mueblista de cocina tradicional o del independiente, para que el resultado sea beneficioso tanto para el cliente como para Smeg”.
Exclusivos, pero fuertes
Aunque, al hacer un producto bastante exclusivo, no tiene mucho sentido hablar de cuotas de mercado, es importante destacar que, en según qué apartados,
la firma Smeg tiene una importante presencia. Éste es el caso, por ejemplo, de la familia de hornos, en la que la marca ha llegado a hacerse con el 4% de participación, o en la de lavavajillas, un terreno en el que ha alcanzado hasta el 2%.
En cuanto a la cifra de negocio, Smeg España planea acabar el año con una facturación de 18 millones de euros, aproximadamente.
Las señas de identidad de Smeg
Tres palabras resumen el carácter de Smeg: diseño, calidad y servicio. “Cuando hablamos de servicio, no nos referimos sólo a servicio postventa, sino a servicio en general, individualizado, con un trato de tú a tú con el cliente, con el que podemos, prácticamente, personalizar el tipo y la forma de entrega, el producto y muchos más aspectos de la venta, cosa que los grandes fabricantes no pueden hacer”. Aparte de esto, la marca puede presumir de aumentar la imagen de su distribución dentro del sector, “ya que poner uno de nuestros productos en sus escaparates da un toque diferencial a ese establecimiento”. Por lo tanto, diferenciación y margen son dos elementos más que los clientes de Smeg tienen garantizados. Y es que, hoy en día, los usuarios piden que el producto que adquieren sea especial, sin importarles el precio que hay que pagar por él, siempre dentro de unos parámetros. Ése es el cliente tipo de Smeg, una marca que está expuesta en la mayor parte de los puntos de mayor presencia y prestigio del país. “Nosotros somos el Rolex de los electrodomésticos”.
Un almacén de
3.000 m2
16 son los delegados que Smeg España tiene repartidos por todo el territorio nacional, para atender al canal. En total, la compañía cuenta con 22 personas dedicadas a temas de almacén, gestión administrativa, comercial y coordinación. En cuanto a infraestructuras, en nuestro país, la empresa dispone de un almacén de
3.000 metros cuadrados, que le permiten hacer toda la distribución en España, incluyendo las islas.
Objetivos
20 millones de euros es la facturación que se ha planteado Smeg como objetivo para el año 2007. Pero los objetivos de la compañía no son sólo económicos. En cuanto a producto, “estamos trabajando en electrodomésticos especializados, distintivos, que salgan de lo común y, a la vez, en personalizar modelos para la nueva distribución que se está introduciendo en el sector de la cocina y el encastre. Queremos aportarle un producto Smeg, dentro del sector medio/alto y alto, para que se lo puedan ofrecer a los consumidores”. Hay que señalar que Smeg cuenta con un catálogo muy extenso y que, dentro de éste, dispone de precios medios y de un amplio abanico de productos.
Y es que los años y la experiencia de la compañía en nuestro mercado le proporcionan un background que le permite seguir ocupando la plaza que se merece, avalada por el profundo conocimiento del sector del encastre, “como casi nadie dentro del mercado español”. A partir de aquí, Smeg seguirá actualizándose con metodologías, sistemas, servicios, tecnologías y todo lo que esté a su alcance, para seguir ofreciendo aquello a lo que nos tiene acostumbrados: calidad y diseño.
Productos estrella
De la mano de Smeg, nos llegan nuevos lavavajillas compactos, en línea con las últimas tendencias del diseño, que ofrecen soluciones ideales para la inserción en cocinas suspendidas y a gaveta. Ergonómicos, innovadores y pensados para garantizar elevadas performances, disponen de avanzados sistemas tecnológicos, que favorecen la seguridad de uso y la sencillez de instalación.
También destaca su gama de electrodomésticos de estética años 50, que se caracteriza por sus alegres y elegantes colores, y que está compuesta por un lavavajillas electrónico de estética “Bombina” y clase energética Triple A, por una lavadora “Bombetta” de 1.600 rpm y triple clase A, y por una serie de frigoríficos, tanto combinados, como monopuerta, todos con elevadas clasificaciones energéticas.
En cuanto a hornos, encontramos modelos sin marcos, de
60 cm., con dimensiones de
45 cm. de altura y distintas funcionalidades, en un diseño sofisticado, de líneas sobrias y elegantes. |