| 12 de Septiembre de 2003 | ELECTRO IMAGEN (EI) |
Los últimos cambios producidos en las altas direcciones de las empresas avalan nuestra opinión. Hace años, parecía que la edad condicionaba el nombramiento de los altos cargos:tener más de 50 años era un hándicap muy importante, digamos que una condición negativa.Afortunadamente, los tiempos han cambiado y se ha demostrado que la edad no es ningún inconveniente cuando los conocimientos, la experiencia y las ganas de trabajar están presentes.
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Los últimos cambios producidos en las altas direcciones de las empresas avalan nuestra opinión. Hace años, parecía que la edad condicionaba el nombramiento de los altos cargos: tener más de 50 años era un hándicap muy importante, digamos que una condición negativa. Afortunadamente, los tiempos han cambiado y se ha demostrado que la edad no es ningún inconveniente cuando los conocimientos, la experiencia y las ganas de trabajar están presentes. A petición de varios amigos, les dedico el presente escrito, que no es mío pero que comparto: La juventud no es un periodo de la vida; la juventud es un estado del espíritu, un efecto de la voluntad, una cualidad de la imaginación, una intensidad emotiva, una victoria del valor sobre la timidez, del gusto de la aventura sobre el amor al confort. Uno no se vuelve viejo por haber vivido un cierto número de años; se vuelve viejo porque ha desertado de los ideales. Los años arrugan la piel, pero renunciar a un ideal, arruga el alma. Las preocupaciones, las dudas, los temores y la desesperanzas son los enemigos que, lentamente, nos hacen inclinar hacia la tierra y convertirnos en polvo antes de la muerte. Joven es el que se maravilla... el que se asombra, el que pregunta como el niño y después?... joven es el que desafía los acontecimientos y encuentra alegría en el juego de la vida. Las pruebas lo galvanizan, los fracasos le vuelven más fuerte, las victorias le vuelven mejor. Eres tan joven como tu fe. Tan viejo como tu duda. Tan joven como la confianza que tengas en tí mismo, tan viejo como tu desesperanza y más viejo con tu abatimiento. Permanecerás joven tanto, como permanezcas verdaderamente generoso, tanto, como sientas el entusiasmo de dar alguna cosa de tí, pensamientos, palabras... o bien; tanto, como el hecho de dar, te dé la impresión de recibir, y por consiguiente, de siempre estar debiendo y desear dar más. Permanecerás joven mientras seas receptivo a todo lo que es bello, bueno y grande, pudiendo disfrutar de los mensajes de la naturaleza, del hombre y del infinito. Si un día, cualquiera que sea tu edad, tu corazón está mordido por el pesimismo, torturado por el egoismo o roido por cinismo, que Dios tenga piedad de tu alma de viejo. |