Todo parece indicar que la economía española prosigue su senda de recuperación, la que ya iniciara a partir de la segunda mitad de 2002. En esta primera mitad del año, el incremento experimentado, del 2,8%, se ha sustentado, sobre todo, en la fortaleza de la demanda interna, que ha continuado creciendo gracias al consumo final y al progresivo avance de la formación bruta de capital. Desde una perspectiva general, el consumo y la construcción continúan mostrando un carácter dinámico, mientras que la inversión en bienes de equipo se fortalece. Por el contrario, la nota negativa la ha puesto el sector exterior que, se espera que, en un futuro inmediato, se recupere, en la medida que se vaya afianzando la economía europea, receptora de más del 70% del total de nuestras exportaciones.
El consumo de los hogares mejora El repunte del gasto en consumo final, hasta un 3,6% interanual, fue provocado por el consumo privado, ya que tanto el público como el de las instituciones sin ánimo de lucro permaneció estable. En este contexto, el gasto de los hogares ganó dos décimas de punto, situándose en un 3,2% interanual. Una de las posibles causas de este positivo resultado hay que buscarla en el crecimiento del empleo en términos de puestos de trabajo a tiempo completo y en el incremento de la remuneración real por asalariado, además de la fuerte expansión del crédito.
Se recobra la inversión Por su parte, el perfil creciente de la formación bruta de capital fijo muestra la recuperación de la inversión, que creció un 1,6% en bienes de equipo y un 3,8% en otros productos. En este contexto, el gasto en construcción se estabilizó, con un aumento del 3,6%.
Positiva evolución de las ventas minoristas Un claro exponente del avance del consumo es la evolución del índice de ventas del comercio minorista, que, en el primer trimestre, aceleró su tasa de crecimiento interanual hasta el 5,1% en términos reales, previo descuento de la inflación, frente al 3,9% conseguido en el trimestre anterior. A este crecimiento contribuyó el dinamismo del segmento de artículos no alimenticios, que logró un incremento de un 7,5%.
El pobre papel del sector exterior El desfavorable balance del sector exterior se debió al mayor crecimiento de las importaciones que las exportaciones, que tuvieron que arrastrar el mal comportamiento de las de servicios que, por tercer trimestre consecutivo, cayeron.
Sombras a tener en cuenta Sobre este panorama se ciernen, no obstante, algunas tensiones como el encarecimiento del precio del crudo, teniendo en cuenta la estrecha dependencia de nuestra economía de dicha fuente energética. De hecho, si el nivel actual de precios se mantiene durante un tiempo prolongado, el impacto que tendría sobre la inflación y sobre el gasto de los consumidores podría debilitar el actual crecimiento de la economía española.
El mercado laboral El empleo sigue incrementando suavemente sus cifras. Durante el primer trimestre de 2004, su ritmo de crecimiento se mantuvo en el 2,1% interanual. Por sectores, los servicios de mercado son los que experimentan la mejor evolución, mientras que la construcción sufrió una ligera caída, manteniéndose, sin embargo, en cotas positivas. El empleo en los servicios no de mercado se estabilizó, con cotas inferiores al 2%. Un dato favorable a este respecto es que se moderó la intensidad de la destrucción del empleo industrial. El número de parados registrados en el INEM disminuyó en 38.530 en el mes de abril, la mitad del descenso del mismo mes de 2003, lo que hace que el desempleo vuelva a acelerarse, hasta situarse en un 2,8% interanual.
La inflación se aceleró en abril El índice de precios de consumo (IPC) aumentó un 1,4% en el mes de abril, seis décimas por encima del mismo mes de 2003, con lo que la tasa de inflación se elevó hasta el 2,7% interanual, perdiéndose en un solo mes el recorte conseguido a lo largo de tres primeros meses de 2004. En este salto, tuvieron que ver los precios de la energía y de la alimentación, principalmente.
El crédito bancario a las empresas y a las familias aumenta El crédito bancario a las empresas y a las familias aumentó un 15,2% en marzo con relación al mismo periodo del año anterior. En este sentido, la demanda de crédito hipotecario es muy fuerte debido al crecimiento de la renta de los hogares, a unos tipos de interés reales muy reducidos y a unas condiciones de financiación favorables. Cabe remarcar que, en los últimos meses, el ritmo de expansión del crédito hipotecario de la banca ha sido mayor que el de las cajas de ahorros. Primeras actuaciones del nuevo gobierno en el campo económico Destaca el anuncio de un aumento del salario mínimo interprofesional y el inicio de un diálogo para conseguir un pacto de competitividad y de empleo entre el gobierno y los agentes sociales y empresariales.
Previsiones de la OCDE para 2005 La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico prevé que, en 2005, la economía española crezca un 3,3%, así como que la inflación y la tasa de paro vayan a menos, situándose en el 3,2% y en el 10,2% respectivamente. |