| La bombilla incandescente, cuyo funcionamiento tiene lugar a base del calentamiento de un delgado filamento de metal de forma que emita luz, tiene una prestación de color defectuosa y es también poco eficiente. Aproximadamente, el 90 o el 95 por ciento de la electricidad que entra en la mayor parte de las bombillas se transforma en calor, en lugar de hacerlo en luz. No obstante, como su versión halógena resulta muy económica, en el mercado apenas hay posibilidades para otras opciones como pueden ser los leds. |