| Prácticamente todos los cables arden de un modo u otro. Muchos cables matan e, incluso si la vida de las personas no está directamente amenazada por el incendio de un cable, el fallo en los
sistemas que dependen para su fucionamiento de cables de
alimentación de energía, transmisión de datos o comunicaciones puede conducir, y ha conducido de hecho, a consecuencias
catastróficas. Éstas son las duras lecciones aprendidas por medio de la experiencia a lo largo del mundo, pero lamentablemente las personas continúan muriendo por el uso de cables inapropiados, incluso en algunos de los más modernos y prestigiosos proyectos.
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