| 17 de Diciembre de 2004 | EMOCIONA COMUNICACIÓN |
Entre los sistemas de seguridad empleados en viviendas y edificios públicos se encuentran los sistemas de portero y videoportero electrónico. Su versatilidad permite proyectar prácticamente cualquier tipo de instalación de control que se quiera llevar a cabo en un edificio o local.
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Elección del sistema
Inicialmente el proyecto debe identificar las zonas de acceso que serán objeto de control. Esto determinará el tipo de instalación que se va a afrontar: instalación de un acceso, instalación de múltiples accesos. Seguidamente se debe definir si el sistema será de portero electrónico o de videoportero electrónico. Dicha elección vendrá principalmente determinada por la necesidad o no de visualizar al visitante. Ambos sistemas son compatibles, siendo posible realizar un sistema mixto donde por ejemplo coexistan para un mismo edificio accesos con telecámara y accesos sin telecámara.
Portero Electrónico
Dentro de los sistemas de portero electrónico, nos encontramos con dos opciones: sistema convencional y sistema digital. El sistema convencional es también conocido como sistema 4+N, donde N es el número de viviendas. El nombre proviene del número de hilos de conexión que van desde la placa de calle hacia los teléfonos de la instalación. Estos constan de 4 hilos que son comunes a todos los teléfonos (señales de abrepuertas, altavoz de teléfono, micrófono de teléfono y masa de señales) más un hilo de llamada para cada vivienda. Se trata por tanto de un sistema donde el número de hilos de conexión depende de las dimensiones de la instalación. El sistema convencional es un sistema común a la mayoría de fabricantes. Esto da pie a utilizar por ejemplo teléfonos de portero universales, pudiendo instalarse en cualquier instalación de portero electrónico. A diferencia de las instalaciones eléctricas donde existe un código de colores que permite identificar el cable de tierra, fase y neutro en cualquier instalación, en las instalaciones de portero electrónico no existe tal código, siendo necesario conocer para cada fabricante qué borna corresponde a cada maniobra o función. Para facilitar este trabajo, estos elementos vienen con una tabla conocida como ‘Tabla de compatibilidad’ que permite de una manera rápida identificar las bornas y conectar correctamente el nuevo teléfono.
En cuanto a la resolución de averías, estos sistemas permiten la localización de muchas averías con un simple polímetro, ayudándose para ello de las tablas que facilitan los fabricantes y que indican los valores que se deben medir en las bornas de los equipos en condiciones normales. El sistema digital nace principalmente para conseguir que el número de hilos de conexión no dependa de las dimensiones de la instalación. Se trata de un sistema donde el número de hilos de conexión es constante. Esto tiene más importancia conforme la instalación crece, al tener un peso cada vez mayor el coste del cableado y el tiempo necesario para realizar la instalación. Esto se consigue con conexiones tipo BUS donde todos los hilos de conexión son comunes, eliminando así la necesidad de un hilo de llamada para cada uno de los teléfonos de la vivienda o incluso los cables de control entre placas en instalaciones de múltiples accesos. Como contrapartida, en sistemas digitales de portero no existe una unificación de tecnologías o de número de hilos de conexión en el mercado, por lo que no existen elementos universales, debiendo realizarse toda la instalación con el mismo fabricante. Como se ha comentado anteriormente, cada teléfono no dispone de un hilo de llamada que permita identificarlo. Esto se suple dotando a cada teléfono de un 'nombre', proceso que se conoce como programación del teléfono. Es importante que esta programación sea lo más fácil posible, evitando invertir más tiempo del estrictamente necesario. Puede parecer que la integración de las funciones de portero en un menor número de bornas, disminuye la capacidad de detección de averías por parte del profesional. Por eso es necesario que el sistema digital incorpore funciones de ayuda tales como detección de errores de conexión, detección de problemas en los equipos, etc. de manera que el instalador se encuentre cómodo con el sistema. Se consigue así que el sistema digital sea realmente la opción a utilizar en instalaciones de dimensión media-alta, acercando al profesional estas tecnologías.
Sistemas de videoportero electrónico
El sistema de videoportero, contrario a lo que se puede pensar, no es considerado actualmente como un elemento de lujo. El incremento en la sensación de inseguridad ha hecho que la demanda de este tipo de sistemas se incremente día a día, existiendo incluso Administraciones Públicas que recomiendan su instalación. El mercado ofrece dos opciones: sistema convencional y sistema digital. Se trata de sistemas no universales de manera que cada fabricante define sus hilos de conexión.
Si bien se tiene que tener en cuenta las mismas consideraciones que para los sistemas de portero, es importante considerar que en este caso, la elección del sistema no debe venir determinada únicamente por el número de hilos que ofrece el fabricante. Hay que tener en cuenta que este sistema presenta dos nuevas señales, la alimentación de los monitores (necesaria para circuitos de sincronismo y visualización de la señal de video) y la propia señal de video. Por tanto, tenemos nuevas variables que deberemos tener en cuenta a la hora de identificar posibles problemas. Esto hace que a la larga interese disponer de un sistema de videoportero donde las conexiones correspondientes de alimentación y señal de video sean totalmente independientes de las señales de portero propiamente dichas. De esta manera, de producirse un problema asociado a la imagen de video podremos acotar facilmente las bornas a verificar, ahorrando mucho tiempo. Del mismo modo, se consigue que un fallo en el sistema de video no afecte al sistema de portero, convirtiéndose en un problema menos urgente al no perder la capacidad de controlar el acceso a la propiedad.
En cuanto al cable de transmisión de la señal de video, se puede elegir entre cable coaxial y par trenzado, para lo cual la electrónica de la telecámara será diferente. El coaxial es el cable que generalmente más se utiliza, movido por la cultura de la transmisión de las señales de TV. De decantarse por el cable coaxial, hay que asegurarse que los equipos para distribución de la señal de video (derivadores y distribuidores) aseguren una buena conexión, ya que suelen ser los puntos donde más problemas suelen aparecer de conexión. Para esto es importante fijarse en el mundo de la alta frecuencia donde existe mucha experiencia con este tipo de conexión.
Integración en sistemas domóticos
Es una realidad que la domótica está cada vez más presente en los hogares de hoy en día. De esta situación se hacen eco los sistemas de portero y videoportero electrónico, permitiendo realizar diferentes aplicaciones que permiten integrar estos sistemas dentro de un sistema domótico. Aplicaciones hay muchas y cada vez van surgiendo nuevas. Citaremos a continuación alguna de ellas a modo de ejemplo. Integración de la señal de la telecámara en la red de distribución de TV del edificio Esta aplicación permite ver la imagen de la telecámara en cualquier TV del edificio. Esta solución es posible realizarla en instalaciones donde la transmisión de la señal de video se realice a través de cable coaxial. En este tipo de instalaciones la señal de salida de la telecámara suele ser video compuesto, normalmente de 1 Vpp a 75 ohmios. Esto permite modularla en radiofrecuencia (RF) a un canal de TV, transmitiéndola y mezclándola con el resto de canales RF del edificio. De esta manera al recibir la llamada de la placa de calle, podrá sintonizar en el televisor el canal de salida del modulador y visualizar directamente al visitante. En instalaciones donde la transmisión se realice a través de par trenzado, debido a la propia naturaleza de la transmisión de la señal de video (video en modo diferencial), será necesario realizar previamente una conversión de la señal de video. |