Soportes de aluminio: Una alternativa eficaz ante el acero

16 de Septiembre de 2005 | EMOCIONA COMUNICACIÓN
En los últimos años se ha producido un gran desarrollo en el mercado de la iluminación decorativa urbana, donde el diseño y la funcionalidad se han unido para dar un excelente resultado en la instalación final. Quizás dentro de este tipo de alumbrado, no se ha prestado la suficiente atención a la elección del material de los soportes y brazos, utilizándose las soluciones en acero en vez de aprovechar las magníficas ventajas que el aluminio nos ofrece.

Actualmente los precios de las materias primas han sufrido elevados incrementos, especialmente en el acero, lo que hace que la gran diferencia de precio que existía anteriormente entre éste y el aluminio, se haya recortado considerablemente y el aluminio se muestre como una alternativa eficaz ante el acero.

 

 

 

El aluminio, con una densidad de 2,7 gr/cm3, es tres veces más ligero que el acero, lo que le convierte en un material ideal para la fabricación de soportes de entre 3 a 6,5 mts. de altura. Debido a su ligereza, la manipulación e instalación son operaciones sencillas, en donde no hay que aplicar mano de obra suplementaria.

 

 

El aluminio ofrece una buena resistencia al impacto, por su gran capacidad de deformación, lo que nos ofrece una buena resilencia. En caso de colisión de un vehículo contra una columna de aluminio, la deformación de la misma es grande y la resistencia al impacto no es tan elevada como lo sería contra una columna de acero, lo que atenuará las deformaciones en el vehículo que ha golpeado el poste. En muchas ocasiones, los accidentes de colisión contra una columna de alumbrado son mortales, debido precisamente a la  gran resistencia a la deformación que nos ofrece el acero,  transmitiéndose ésta al vehículo, con el consiguiente riesgo para sus ocupantes.

 

 

 

El aluminio sin duda tomará de nuevo protagonismo cuando se haya de cumplir con la Normativa de recogida de residuos eléctricos, ya que su reciclabilidad y reutilización es total, aportando por tanto, ventajas económicas considerables frente a otros materiales. El reciclado requiere solamente el 5% de la energía necesaria para la obtención del aluminio primario, sin tener en cuenta su posterior proceso de extrusión, lo que hace aún inferior dicho porcentaje. Otra de las posibilidades que permite el aluminio frente a otros materiales es la disponibilidad de muy diversos acabados. Normalmente las columnas de aluminio se fabrican mediante un proceso de extrusión, lo que permite obtener una estructura continua del cuerpo de la columna (sin soldadura), al contrario que las columnas de acero, donde normalmente se parte de chapa que se pliega y posteriormente se suelda, siendo siempre visible el cordón de soldadura.

 

 

El aluminio nos ofrece una superficie continua y lisa, que podemos utilizar sin ningún tipo de tratamiento, aunque por razones estéticas los acabados más normales son:

 

Cepillado: la superficie de la columna sufre un tratamiento abrasivo, dejando una superficie brillante, homogénea y válida para ser utilizada directamente en el exterior.

 

Pintura: La superficie del aluminio es excelente para la aplicación de pintura, ya que la extrusión proporciona un acabado superficial ligeramente rugoso, ideal para la aplicación de una primera capa de imprimación, para posteriormente aplicar la pintura de acabado.

 

        

 

La pintura nos va a permitir dotar a nuestras instalaciones de diferentes  combinaciones de colores que sin duda ayudarán a embellecer nuestro entorno y dotarle en muchas ocasiones de personalidad propia. El soporte queda protegido contra los agentes atmosféricos, garantizando una larga vida a nuestra instalación.

 

 

Anodizado: Proceso electrolítico mediante el cual se crea una película de oxido de aluminio sobre la superficie del material, con un posterior tratamiento de sellado. Dicha capa de oxido (alrededor de 20 micras) se une sólidamente con el metal base, pasando a formar parte del mismo. Es posible anodizar en diferentes colores, aportando al soporte un factor decorativo añadido. Sin duda es el mejor tratamiento que podemos aplicar a un soporte de aluminio, ya que tanto su acabado superficial como la protección contra la corrosión son excelentes, aunque debemos de tener en cuenta el coste de esta operación  que requiere instalaciones muy especializadas para el tratamiento anódico. Su mantenimiento será nulo a lo largo de la vida de los soportes lo que en algunas ocasiones y en algunas zonas de alta corrosión se ofrece como una solución de relación calidad precio adecuada.

 

 

Otra ventaja importante en este tipo de soportes son sus bases, fabricadas en chapa o en fundición de aluminio, que presentan en la zona de mayor riesgo de corrosión, una excelente resistencia a la misma. Si los pernos de anclaje se encuentran debidamente aislados de la base, para evitar el denominado par galvánico, la resistencia a la corrosión se hace extremadamente alta, aportando así, claras ventajas frente al acero.

 

El aluminio extruído permite obtener un mejor ajuste entre la columna y su portezuela registro, alcanzando un grado de estanqueidad IP-44, requerido actualmente por el Reglamento de Baja Tensión.

 

 

Las nuevas técnicas de extrusión y fluoconformado nos permiten dar a los postes de aluminio unas secciones y formas con diseños avanzados y unas características de resistencia mecánicas similares al acero.

 

 
www.info-magazine.net: magazine digital dirigido a los profesionales del sector

Copyright © 1999 - 2008 TLR Soft, S.L.
Reservados todos los derechos