| 17 de Diciembre de 2004 | EMOCIONA COMUNICACIÓN |
La energía eléctrica es un bien indispensable en el acontecer humano diario y en su desarrollo, pero es también un bien imposible de almacenar y cuyo consumo crece día a día.
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Una de los imperativos ineludibles en la producción de energía es que su cantidad debe ser similar al consumo que demande la sociedad. La forma de vida del mundo actual depende de la electricidad, pero el consumo ha aumentado progresivamente desde la instalación de las primeras centrales de energía, y la población lo hace también en la misma medida. Por otra parte, la relación entre desarrollo económico y consumo de energía resulta palpable. Y no hay avance tecnológico que haya logrado –hasta ahora- poner remedio al principal problema surgido en el abastecimiento energético. Su producción debe adecuarse al momento en el que se realiza su consumo, porque el almacenamiento no resulta posible. Lo es en pequeñas magnitudes, pero no cuando hablamos de grandes consumos. En concreto, el aumento en el consumo de energía eléctrica ha sido en España de un 41 por ciento desde la liberalización, mientras que en la última década ha alcanzado un 64 por ciento.
De esta manera, se hacen necesarias políticas energéticas orientadas al futuro, que velen por el compromiso de hacer viable la generación de energía en horizontes venideros. Cada vez se oyen más voces e iniciativas a favor de las energías renovables, pero se necesitan también políticas activas que fomenten y favorezcan su producción y su desarrollo. La creación de una conciencia medioambiental a nivel global y la necesidad de reducir el impacto negativo que provocan las fuentes eléctricas deben ser factores de ayuda a ese desarrollo. Del mismo modo, generar energía mediante fuentes de origen renovable ofrece la ventaja de diversificar las fuentes de abastecimiento y hacer la producción menos dependiente de la importación. En España, han sido la energía solar fotovoltaica y la energía eléctrica las que más han crecido en los últimos ejercicios. Sólo a través de esa multiplicación de las fuentes se podrán paliar otros problemas que genera el aumento creciente del consumo. |