| 13 de Julio de 2007 | EMOCIONA COMUNICACIÓN |
El sector instalador está formado esencialmente por pequeñas y medianas empresas. Según un reciente informe, más del 99 por ciento de las empresas españolas son pymes y, entre todas ellas, representan aproximadamente un 72 por ciento del empleo en España.
|
Aunque no se trata de una realidad exclusiva de España, sino que parece extensible a buena parte de la Unión Europea, la tradición de pequeñas y medianas empresas ha sido una constante del desarrollo económico de nuestro país. Un tejido empresarial de compañías con menos de diez empleados tan abundante exige una apuesta importante por parte de las diferentes administraciones públicas para potenciar la modernización y el desarrollo tecnológico en este tipo de organizaciones. Las medidas a favor de impulso de la actividad en las pequeñas y medianas empresas incluyen facilitar su incorporación a la Sociedad de la Información, que tanta implicación tiene, por ejemplo, para las compañías instaladoras.
Paralelamente a este hecho, otro informe reciente asegura que España es el cuarto país más emprendedor de Europa, así como que esta actividad creció más de un 35 por ciento durante el pasado año. El estudio analiza a los emprendedores en nada menos que cuarenta y dos países y coloca a España el cuarto entre los de la Unión Europea y el séptimo entre los que forman parte de la OCDE. Los motivos aducidos de mayor relieve son la vocación empresarial y la detección de oportunidades de negocio. Según los expertos, este auge producido en la época más reciente está muy influido por la buena evolución económica y la estabilidad obtenida en ella, pero también por el impacto de las políticas públicas.
Pero no basta con saborear estas cifras y acomodarse en ellas, es necesario continuar con la implicación y seguir fomentando el espíritu emprendedor, además de proporcionar el suficiente apoyo y soporte financiero para que las iniciativas tengan un amparo en el que sostenerse. Además existen lagunas todavía, como el desequlibrio entre la presencia y masculina y la femenina a la hora de iniciar una actividad emprendedora.
|