| 16 de Septiembre de 2005 | EMOCIONA COMUNICACIÓN |
Los colectivos que gozan de protagonismo en el sector eléctrico están acostumbrándose cada día más a reconocer el valor de marcar un rumbo unido a sus demandas.
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La evolución que dictan la Sociedad y el Mercado conlleva una serie de máximas que, a estas alturas, todos hemos aprendido ya con rigor: la salud de las empresas depende de su capacidad para continuar creciendo; el crecimiento depende en gran medida del avance en los factores tecnológicos; el componente humano es el mayor patrimonio de las empresas. Sin embargo, hay factores de progreso evolutivo que no están tan claramente en un primer plano. El asociacionismo es uno de ellos. Es un hecho que la madurez de los sectores de actividad, ya sean industriales como el eléctrico o no, debe implicar también una mayor conciencia gremial de los mismos. Parece que el sector eléctrico tiende en España hacia una creciente importancia del asociacionismo empresarial.
En un país como España en el que una amplia mayoría del tejido industrial está formado por pequeñas y medianas empresas y escasean las grandes compañías, fortalecer el sentimiento colectivo, la unión que genera el mero hecho de dedicarse a la misma actividad, aunque genere también una forzosa competencia, es un valor nada desdeñable. Fabricantes, distribuidores y, sobre todo, instaladores de material eléctrico, necesitan de esa ventaja que les proporciona hablar desde una sola voz consensuada, pero con el respaldo que supone tener todo el colectivo detrás. Por fortuna, los últimos tiempos parece que aventuran un fortalecimiento de este sentimiento y un camino de progreso hacia la mayor conciencia de permanecer unidos y hablar unidos.
Es, sin duda, un paso adelante para quienes están convencidos de que esa unión colectiva fortalece también el sentimiento de la propia relevancia individual, para quienes piensan que sólo percibiendo la fuerza común llega uno a persuadirse de la importancia de la labor propia. Pero, sobre todo, es el verdadero paso adelante para poder defender los intereses de todos los que están enrolados en el mismo barco y saben que hasta la orilla no les alcanza para llegar con un destartalado bote. |