| 5 de Noviembre de 2007 | REED BUSINESS INFORMATION - REVISTA ARTE Y CEMENTO |
La fachada marítima del Paseo del Muro de San Lorenzo de Gijón es una clara muestra de la herencia recibida del urbanismo desmadrado de la década de los sesenta. Ahora, el Ayuntamiento y comunidades de propietarios han encargado una rehabilitación coherente. Alumafel ha tomado un gran papel en el proyecto, con un especial sistema de recubrimiento de fachadas.
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La historia del crecimiento del Muro de la Playa de San Lorenzo ha estado siempre íntimamente ligada al devenir de la propia ciudad de Gijón. La necesaria expansión de la urbe hacia el sureste asturiano habría sido una labor imposible sin la "generosidad" de los arenales. Éstos dejaron que se asfaltara una buena extensión de terreno para impedir los continuos y duros embates del mar, que hacían imprescindible la construcción del muro de contención.
En 1933 se construyó la escalera monumental de acceso a la Playa, conocida popularmente como “escalerona”, para facilitar a los numeroso visitantes la práctica de los cada vez más generalizados baños de mar. Y al amparo del muro comenzó una edificación que hoy se presenta ciertamente caótica, sin un criterio unificado que permitiera disfrutar, tanto a la población local como a los visitantes forasteros, de uno de los frentes marítimos con uno de los potenciales estéticos más espectaculares del norte español.
La gran diversidad de alturas, acabados, alineaciones, etc., junto con el cerramiento indiscriminado de las terrazas y el estado de envejecimiento de los edificios, han dado como resultado una fachada marítima con muy poca armonía para una ciudad como Gijón.
El Ayuntamiento de la localidad desarrolló un Plan Especial para la uniformidad del Muro, mediante la colocación de unos vidrios reflectantes de colores, en bandas horizontales en aquellos edificios de menor valor arquitectónico.
Entre otros, el estudio de arquitectura Dinarq, con el arquitecto Miguel González Figuera al frente, y en colaboración directa con la constructora Murart, ha estudiado y desarrollado varios proyectos de rehabilitación que afectarán a diversos edificios del Muro.
En el desarrollo del complejo, gran parte de la singularidad viene aportada por el propio aluminio. Para la colocación de las bandas de vidrio reflectante opaco, se ha desarrollado junto con la empresa Alumafel un sistema de recubrimiento de fachadas, específico para estas obras, que permite una rápida colocación, una regulación tridimensional de los paneles de vidrio para lograr una perfecta planimetría, así como una capacidad para absorber pequeños movimientos estructurales del edificio. Estos paneles se colocan sobre una subestructura, en sistema de fachada ventilada. Las bandas de vidrio sobresaldrán sobre el resto de los acabados de fachada, creando un efecto de sombra que potenciará aún más la idea de horizontalidad. El resto de los paños de fachada se plantean con diversos materiales según el tipo de frente. Se plantean desde acabados en gres porcelánico o panel composite hasta simples revestimientos de pintura.
En las zonas de terraza se colocará un muro cortina semiestructural Easy Twin de Alumafel, conjugando vidrios transparentes en las zonas de visión y vidrios reflectantes en la zona de continuidad de las bandas horizontales. Se apuesta por el sistema de tapetas vistas en horizontal, para remarcar y potenciar las bandas de espejo por las que apuesta el Plan Especial.
Por otra parte, las ventanas de los frentes van a ser sustituidas en su gran mayoría por otras del sistema Unno Thermic de Alumafel.
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