| 22 de Octubre de 2007 | REED BUSINESS INFORMATION - REVISTA ARTE Y CEMENTO |
Desarrollado por Finnforest y fabricado con madera microlaminada "Kerto", la ventaja de este panel es que posee una gran inercia, lo que permite cubrir grandes luces (hasta 12 metros), así como soportar cargas elevadas. Todo ello, además, con cantos relativamente reducidos.
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La gran inercia de este panel permite cubrir grandes luces con cantos reducidos, de ahí que no se precise una estructura de soporte y que logre un mayor aprovechamiento del espacio interior. El peso del panel es relativamente reducido, con lo que las cargas que transmite a los soportes son menores. El montaje en obra es muy rápido y al ser ligero se puede montar con medios de elevación sencillos.
El espacio interior de los paneles admite la colocación de diferentes tipos de aislantes, así como el paso de conducciones de electricidad y agua. En función del diseño final se puede aplicar una amplia gama de diferentes acabados.
Los paneles están formados por vigas microlaminadas de "Kerto" orientadas en la misma dirección –láminas de abeto de 3 mm de espesor, obtenidas por desenrollo–, a las que se ha encolado por una o dos caras un panel de "Kerto" en el que las láminas están orientadas perpendicularmente.
Unión viga-panel
La unión viga-panel es técnicamente la principal novedad de este sistema, pues utiliza un innovador sistema de encolado desarrollado por Finnforest en colaboración con el VTT (organismo oficial finlandés de investigación). Este sistema cuenta además con los correspondientes certificados oficiales del VTT y está en tramitación para obtener la certificación CE.
Dimensiones y aplicaciones
Los paneles se prefabrican en taller a las dimensiones exactas de cada proyecto. Se fabrican habitualmente en anchos de 1.200/1.800/2.400 milímetros; los cantos van desde los 150 a 450 mm y los largos pueden ser hasta de 12 metros.
Por otro lado, estos paneles admiten una amplia gama de aplicaciones, tanto en forjados como en cubiertas de todo tipo de construcciones, residenciales, deportivas o comerciales.
En el caso de los paneles para cubiertas, pueden ser tanto al exterior (sin aislante) como interiores (con aislante). La principal ventaja de este sistema es que debido a la gran resistencia del panel, éste se coloca directamente sobre la estructura principal y se evitan las correas. El espacio entre vigas permite la colocación de aislantes –tipo lana de roca o similar– que garantizan un buen aislamiento térmico y acústico. También admite la colocación de una barrera de vapor continua que evita condensaciones, algo muy importante en la construcción de piscinas.
En los forjados, los paneles se apoyan directamente sobre la estructura principal. No se precisa estructura secundaria y se llegan a cubrir luces de hasta 8 m con cantos reducidos, con lo que se obtiene un mayor aprovechamiento del espacio interior. El peso del panel es relativamente reducido, con lo que las cargas que transmite a los soportes son menores, circunstancia muy valorada en las obras de rehabilitación.
Resistencia al fuego
Como en todas las estructuras de madera, la resistencia al fuego está en función de la resistencia de la sección residual restante después del tiempo de resistencia al fuego requerido (30 ó 60 minutos). En este tipo de paneles está en función del espesor del panel inferior, pues éste se consume, quedando el resto del panel como sección residual.
En cuanto al aislamiento acústico, éste se obtiene mediante el empleo de material aislante colocado en el interior del panel (actúa principalmente frente al ruido aéreo), más una capa de aislante en la parte superior del panel para atenuar el ruido de impacto.
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