| 15 de Octubre de 2007 | REED BUSINESS INFORMATION - REVISTA ARTE Y CEMENTO |
La firma Technal ha diseñado una fachada formada por capas superpuestas que se pueden añadir en cualquier momento, sin necesidad de demoler las estructuras preexistentes: la fachada perfectible.
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La fachada perfectible ofrece un nuevo sistema constructivo en edificación residencial, porque es una construcción seca, de libre composición, alta eficiencia térmica y perfectible, es decir, la adición de capas le permite incrementar sus funciones. Mediante la aplicación de una nueva piel es posible actualizar la imagen de un edificio para adecuarlo a una nueva situación urbanística, o mejorar las prestaciones acústicas de una fachada expuesta a un incremento de ruido exterior.
Esta fachada está pensada para soluciones de fachadas entre forjados. A partir de la altura libre entre forjados, un solo industrial puede construir con toda la fachada (partes de visión y partes ciegas).
El premarco
El componente base del sistema es un premarco de aluminio autoportante que permite dividir el espacio entre forjados en particiones verticales y horizontales y alojar así cualquier tipo de cerramiento transparente u opaco:ventanas, placas de fibra-yeso prefabricado, paneles de madera, aluminio, piedra natural, elementos de aislamiento térmico y acústico, así como sistemas de protección solar.
Se propone un premarco que se realiza mediante perfiles de aluminio, ensamblados mecánicamente (sin soldaduras) y reforzados internamente con pletinas de acero, en los casos donde las cargas lo requieren.
Aluminio
La elección del aluminio en lugar del acero aporta considerables ventajas: un sistema de unión rápido y compatible con la carpintería de aluminio; mayor protección a la oxidación; posibilidad de incorporar la rotura del puente térmico; formas muy distintas y relativamente económicas de realizar; un mantenimiento de la geometría más preciso y un coste de manipulación mucho más competitivo.
Es un material idóneo para la construcción, ya que es ligero: a igualdad de volumen pesa una tercera parte que el acero. Además, es un buen conductor de la electricidad
y tiene una buena conductividad térmica. Es resistente a los agentes atmosféricos. El aluminio y la mayor parte de sus aleaciones no se corroe. En el caso de hacerlo es en pequeña cantidad puesto que en su proceso de oxidación se autoprotege por medio de la propia capa o lámina estable de alúmina que se forma fruto de la oxidación.
El aluminio presenta buena plasticidad y formabilidad. No sólo puede ser sometido a variados tipos de transformaciones plásticas, como por ejemplo, el plegado, sino que también pueden elaborarse en diferentes tipos de fundición, extrusión, laminado, etc.
En el caso de las fachadas ligeras, y en general en el campo de la construcción, sólo se utiliza la serie 6000 y más concretamente la aleación 6063 por reunir los requisitos adecuados tanto por sus propiedades mecánicas como por sus posibilidades en acabados superficiales desde el punto de vista estético. También se utiliza, aunque en menor medida, la aleación 6060.
Obra seca
El cerramiento de fachada se realiza mediante obra seca, es decir, una construcción más rápida y económica que la tradicional. Se reducen peso y espesores (de
los 25 cm del ladrillo a los 13 cm del premarco de aluminio), determinando un ahorro en estructuras portantes de hormigón y una mayor superficie útil a comercializar.
Además un único industrial puede instalar todos los elementos que componen la fachada, garantizando importantes ventajas en términos de coordinación de proveedores.
Por todas sus potencialidades, se puede prever que el premarco de aluminio significará una pequeña revolución en la forma de construir fachadas en el sector de la vivienda.
Technal ha presentado una fachada evolucionada respecto a la de hace dos años, resultado de la constante investigación e innovación que caracteriza a la marca con la finalidad de responder a las necesidades arquitectónicas del momento. Se ha perfeccionado su entrega a obra colocando un anclaje sobre el forjado, sobre éste un perfil nivelador que actúa como travesaño inferior resolviendo así las estanquidades y a continuación los montantes. Además, los premarcos de aluminio han pasado a ser de 17 a 13 cm de grosor.
Las viviendas y sus componentes están pensados de manera que es imposible su progresiva mejora de calidad por adición. Cualquier mejora supone tirar lo anterior, derribar elementos y empezar de nuevo. Los ocupantes siempre terminan por hacer modificaciones, pero éstas, al no estar previstas en el proyecto y en el sistema constructivo, se hacen con costes más altos, mayores dificultades y resultados más forzados de lo que sería deseable.
Cabe, pues, llamar la atención sobre una expectativa: la reducción de la vivienda a sus elementos esenciales para una primera ocupación, de manera que esté prevista su mejora o ampliación posterior. Se trata de considerar la vivienda como otros bienes que permiten una suma de componentes o mejora de calidades. Se trata, en fin, de imaginar una vivienda perfectible.
Dpto. técnico de Technal
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