El pasado año Bilbao se impuso como sede por delante de la ciudad de Mallorca y a partir de ese momento comenzaron las obras para construir unas estancias que han sido especialmente acondicionadas para la disputa de eventos deportivos relacionados con el patinaje y el hockey en línea.
El recinto cuenta con una pista para la disputa de los partidos y con un aforo fijo de más de 200 personas. Una cifra que, sin embargo, se quedaba algo corta para un campeonato de carácter mundial y que consiguió aumentar hasta las seiscientas plazas gracias a las tribunas de Yarasi.
Las instalaciones de Zorroza han conseguido el elogio de todos los representantes de las federaciones nacionales y también el del presidente del Comité Internacional de Hockey Línea, George Pickard, que ha llegado a calificar como “la mejor pista en los últimos años que se ha disputado el mundial”. Su inauguración, durante el primer día de competición, contó con la presencia del alcalde de Bilbao y del presidente de la Real Federación Española de Patinaje.
Adaptadas al evento
Los espectadores del Campeonato Mundial pudieron disfrutar de cada uno de los partidos en un cómodo asiento, pero pocos se percataron de que esos asientos no formaban parte integral del complejo deportivo sino que desaparecerían poco después de que terminara el último partido en la pista del Polideportivo de Zorroza. La mayoría de estos aficionados, más de 350 de los 600 para los que tiene capacidad estas instalaciones, contemplaron a las selecciones nacionales de 23 países desde las gradas Yarasi, un tipo de tribuna que se instala con facilidad y se desmonta con gran rapidez.
En Zorroza, para llegar al número de asientos deseados se colocaron cuatro filas al borde de uno de los largos de la pista, de 54 metros.
Seguros
Junto con la propia estructura de las tribunas, basada en la tecnología que Yarasi emplea en la fabricación de sus andamios y entre ellos el modelo “Araña” certificado por Aenor, hay otros elementos concretos en las zonas de paso que incrementan la seguridad en todo el graderío.
Se trata, por ejemplo, de las plataformas de madera fenólica, un tratamiento que las hace resistente a la humedad, con lo que nunca llegan a absorber el agua cuando llueve, si se colocan en el exterior. Con ello se evita el deterioro que puede ocasionar el líquido en la madera, incrementando al mismo tiempo su resistencia. Cuenta también con una capa superior con un tratamiento antideslizante para evitar que el público pueda resbalar al acceder a su asiento.
Para garantizar la protección de los asistentes que se sitúan en las tribunas, Yarasi ha incorporado a las plataformas un sistema anti-vuelco, que impide que la estructura se levante o se mueva por la acción del viento u otro tipo de ingerencia externa. Una barandilla que rodea el perímetro de la grada refuerza la seguridad evitando las caídas fortuitas desde la misma. Aunque en las instaladas en Zorroza no exista mucha distancia entre la última fila y el suelo, hay que tener en cuenta que un tropezón o un descuido pueden llevar a un serio disgusto si no existe ese tipo de medidas de contención. Así mismo la grada Yarasi esta dotada de amplios pasillos y escaleras de acceso de un metro y medio de anchura para facilitar el paso habitual e incluso un rápido desalojo si es necesario.