Según un reciente informe a nivel europeo sobre las perspectivas empresariales para 2007, las expectativas de las empresas españolas seguirán de nuevo por encima de la media del Viejo Continente. El estudio destaca, sobremanera, aspectos muy positivos en nuestro país, como son la creación de empleo y la cifra de negocios e inversión. Es decir, la creación de empleo, la mayor intención de acometer nuevos planes de inversión y la cifra de negocio son las variables que más diferencian los datos referentes a nuestro país de los del resto de socios europeos.
Y en este orden de cosas positivas –que para negativas y enfrentamientos ya se encarga nuestra clase política–, se acaban de presentar en el marco del certamen Cevisama los últimos datos de las exportaciones del sector cerámico español referentes a 2006. Son cifras verdaderamente halagüeñas, ya que durante los diez primeros meses del pasado ejercicio, el sector exportó un 7,2% más que en el mismo período de 2005. Y esto, sin olvidar en ningún momento el gran hándicap que ha supuesto el extraordinario incremento de los costes energéticos.
Por último, y para seguir en esta línea optimista, sólo nos cabe felicitar desde estas páginas a nuestro ilustre arquitecto e ingeniero Santiago Calatrava, recientemente galardonado con el Premio Nacional de Arquitectura. Personalidades como ésta hacen que el sector de la construcción español sea conocido aún más en todo este mundo, cada vez más competitivo.
No cabe duda de que España, por lo menos en lo que se refiere a la construcción –que no es poco– sigue estando de moda. ¡Y que siga por mucho tiempo!